Menú de especies

 

 

Un entorno único

El archipiélago canario se encuentra situado junto a la costa Noroccidental africana, a unos 100 Km de la misma, y posee una serie de características que han hecho posible la presencia de numerosas especies de cetáceos en sus aguas.

Su origen volcánico, emergiendo directamente de la de la plataforma oceánica, ha tenido como consecuencia el escaso o nulo desarrollo de la plataforma continental, por lo que las profundidades alcanzadas a escasa distancia de la costa son notables, observándose en algunos puntos de las islas profundidades de 200 metros a sólo 100 metros de distancia de la costa.

Por su posición geográfica, las islas están sujetas a la acción de los vientos alisios y de las corrientes marinas, que provocan que la temperatura del agua no sea la propia de su latitud subtropical, oscilando entre los 17º C en invierno y los 24º C en verano.

Por su orografía, con picos de gran altura que hacen efecto de pantalla frente al viento, han generado zonas protegidas donde las aguas se matienen en calma durante gran parte del año, al tiempo que la temperatura es también mayor a la de otras zonas. Esta es una de las razones, junto a la existencia de alimento, que posibilita la existencia de poblaciones de cetáceos residentes en las costas de sotavento de islas como Tenerife y La Gomera.

El hecho de ser islas oceánicas, situadas en las rutas migratorias de determinadas especies, también favorece la diversidad de ejemplares a encontrar, dándose el caso de coexistencia de especies tropicales con otras propias de aguas frías.